domingo, 12 de abril de 2015

Sueños.

Entré en la habitación y... ella estaba allí. Como antes, como la recordaba. Cuando estaba cansada o simplemente no tenía nada que hacer... se metía en la cama y dormía, o lo intentaba. Y entré en la habitación, en su habitación, y allí estaba... Acostada, de lado. Y sentí una alegría inmensa. Me acosté a su lado, la abracé, me acerqué al oído y le susurré lo mucho que la quería. Que aunque sabía que eso no era real, que en realidad ella allí no estaba, la quería... Y lloré. Y desperté.

Todavía hoy me reencuentro con mi madre en sueños.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Habla habla, que yo te escucho.